El beso de la mujer araña: Reseña del clásico LGTB

reseña de el beso de la mujer araña clasico gay de Manuel Puig

“El beso de la mujer araña” ya había aparecido en este blog como uno de los clásicos imprescindibles de la literatura gay. Escrito por Manuel Puig en 1976, autor argentino de gran prestigio internacional, la historia entre dos hombres, un homosexual y un militante político que cumplen condena en una cárcel argentina durante una dictadura no especificada, ha llegado al corazón de muchos lectores.

Un estilo narrativo diferente

“El beso de la mujer araña” destaca en fondo y forma de otros libros del género. La primera diferencia que choca al lector, es que es una historia completamente dialogada, sin ningún tipo de descripción ni apunte del narrador. Son los personajes, los que a través de sus conversaciones y monólogos internos, nos ayudan a entender qué está pasando en cada momento.

En segundo lugar esta diferencia en la forma también refleja en que la historia (los diálogos) de los personajes, se entremezclan con largos apuntes a pie de página sobre las teorías freudianas acerca de la homosexualidad. “El beso de la mujer araña” se convierte, por tanto, en un libro mitad ficción gay mitad texto científico que, a mí por lo menos, me ha agradado en extremo.

Una historia gay para enamorarte y sufrir

El escritor Manuel Puig relató como pocos el sufrimiento de la comunidad lgtb en Argentina

En esta historia hasta los silencios están bien narrados. Como lector, entiendes a la perfección la impotencia y el miedo de los presos, sujetos a los caprichos de los intendentes de la prisión. Vas descubriendo también su interés por el otro y cómo a lo largo de la trama la personalidad de ambos va cambiando y se van acercando hasta ser uno solo.

Descubrimos que el homosexual, que está condenado por abuso de menores, en realidad se considera a sí mismo una mujer, y sueña con ser una de esas señoras elegantes de las películas antiguas. El preso político, fiel a sus ideales desde un principio, también tiene miedo, y según avanza la novela duda de si su causa es merecedora de tanto sufrimiento. Duda de su compromiso político que le ha obligado a dejar el amor de lado y aprende que hay personas generosas (como su compañero de celda) que están dispuestas a ayudarle sin esperar nada a cambio.

Es una historia a la vez romántica, dramática, positiva, angustiante... Me ha gustado mucho pero, la verdad es que a ratos lo he pasado mal leyéndola. No sé qué me esperaba de un libro escrito hace más de 40 años, pero no era esto; me ha sorprendido mucho el estilo narrativo, el hecho de que no haya descripciones y aún así tú como lector lo veas todo claro en tu cabeza… me ha explotado el cerebro.

Si queréis leer un clásico de la literatura homosexual, sin duda os recomiendo “El beso de la mujer araña” y si queréis profundizar más os dejo el link a este interesantísimo análisis de Marcelo Coddou en la Revista de Literatura Hispánica.

Además, estaros atentos al blog porque el sábado 31 de octubre (Halloween) voy a publicar un relato homoerótico inspirado por este nuevo técnica narrativa que he descubierto en la que el narrador prácticamente solo existe como registrador de las voces de los personajes. A ver qué os parece.

¡Nos leemos!

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