¿Por qué escribo ficción gay erótica?

Escribir historias de amor gay

Soy esa persona a la que siempre le ha molestado mucho que los personajes homosexuales sean, casi siempre, los secundarios de cualquier historia de amor. Me molesta que series como Baby no den suficiente espacio para desarrollar fantásticas historias de amor gay y que mientras estamos hartos de ver a parejas hetero teniendo sexo sin tapujos en la mayoría de series actuales, no haya una buena narrativa de lo que se ha dado en llamar gay erótica u homoerótica.

La primera novela que empecé (y que lleva años esperando ser terminada en un cajón de mi escritorio) era una historia romántica heterosexual. Como añadido en un giro no muy original pero que siempre me ha gustado, los mejores amigos de los protagonistas (dos hombres) se enamoraban entre ellos y tenían un par de escenas más o menos calientes de sexo gay.

Inicios en el género homoerótico

Pareja de hombres gay.

Para escribir esas escenas realicé un montón de borradores y escenas a medias que serían el germen de mi primer libro ‘Censurados’, una recopilación de 10 relatos eróticos gay. A ese libro siguieron dos relatos eróticos más largos llamados ‘Juegos de Billar’ y ‘Las Cadenas’. Más recientemente, hace apenas unas semanas, he publicado ‘Insomnes’, seis relatos eróticos con protagonistas homosexuales de distintas edades y con diferentes historias que contar en una noche que cambiará sus vidas y con un programa de radio nocturno como hilo conductor.

Con el tiempo he ido escribiendo más y más historias de erótica gay y ahora empiezo a complicar más la cosa con la idea de escribir una novela corta que mezcle los géneros erótico y romántico con unos protagonistas siempre homosexuales.

¿Pueden las mujeres escribir erótica gay?

Portada del libro de relatos Insomnes', de Roma Robles
Portada del libro de relatos Insomnes’, de Roma Robles

Soy una mujer y describo escenas de sexo entre hombres. Como es evidente, nunca he sido un hombre que ha vivido la experiencia de tener relaciones sexuales con otro hombre. Por tanto, ¿estoy capacitada para escribir sobre ello?

Como escritora de ficción creo que sí. Me explico. Escribo una ficción gay erótica que está pensada para mujeres. Aunque no nos lo creamos, somos las mujeres las mayores consumidoras de pornografía y erótica gay. Es decir, hay un interés femenino por descubrir cómo son las relaciones intimas de dos hombres.

¿Es realista la erótica gay?

Seguramente si un hombre gay lee mis relatos, le parecerán excesivos, quizás falsos o estereotipados. Aunque lucho firmemente contra estos últimos, creo que los estereotipos, en su justa medida, ayudan a mantener la fantasía. Mis libros son eso, una fantasía. No pretenden ser tratados de anatomía y estudios sociológicos sobre la cópula hombre-hombre.

Mis relatos son tan realistas como cualquier otro tipo de porno o literatura erótica. Si eres un hombre que ha tenido sexo con otros hombres y lo que yo narro no te parece coherente con la realidad, está bien. Quizás la literatura no tenga siempre que ser realista. También puede ocurrir (y ocurre) que mi público mayoritario no son hombres homosexuales, si no mujeres que quieren alimentar esa fantasía gay erótica.

Pero, por supuesto, seas hombre, mujer o no binario, te animo a que me leas y dejes tu comentario. Todas las aportaciones son bienvenidas porque, aunque mi ficción gay no tiene que ser 100% verídica, si quiero seguir mejorando para hacerla cada día más accesible y bonita para todos/as/es.

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